La NTSB y la FAA ya trabajan en el lugar del siniestro para determinar por qué un Boeing 767 operado para Amazon se salió de la pista durante el aterrizaje y terminó impactando contra vehículos. Hay cinco muertos y cinco heridos, tres de ellos en estado crítico.

Miami todavía intenta procesar las imágenes del enorme avión de carga envuelto en llamas que terminó fuera de la pista del Aeropuerto Internacional de Miami.
El accidente ocurrió el domingo por la tarde y dejó al menos cinco personas muertas y otras cinco heridas, después de que un Boeing 767-300 carguero operado por 21 Air para Amazon Prime Air se saliera de la pista durante el aterrizaje y atravesara una zona próxima al aeropuerto, impactando contra varios vehículos.
Ahora comienza una etapa clave: determinar qué falló.
La National Transportation Safety Board (NTSB) y la Federal Aviation Administration (FAA) ya iniciaron las investigaciones para reconstruir segundo a segundo lo ocurrido durante la aproximación y el aterrizaje.
La pregunta central: ¿por qué no pudo detenerse?
El avión, identificado como el vuelo 7598 de 21 Air, había partido desde San Juan, Puerto Rico, con destino a Miami.
El aterrizaje ocurrió alrededor de las 2 de la tarde del domingo, cuando la aeronave terminó superando el límite de la pista. Según los primeros datos analizados por los investigadores, el avión habría abandonado la superficie de la pista a una velocidad cercana a las 112 nudos, unos 207 kilómetros por hora.

La investigación deberá determinar, entre otras cosas, en qué punto exacto tocó tierra el avión, qué velocidad llevaba, cómo respondió durante la frenada y si existieron factores que redujeron la capacidad de detenerlo dentro de la pista.
Por ahora, las autoridades no atribuyen el accidente a una única causa.
El clima también está bajo la lupa
Otro de los elementos que los investigadores deberán analizar son las condiciones meteorológicas que se registraban en Miami.
Durante la jornada había tormentas y fuertes vientos en el área, factores que podrían haber influido en las condiciones de aterrizaje. Sin embargo, todavía no está determinado si el clima tuvo un papel directo en el accidente.
Los investigadores deberán cruzar los datos meteorológicos con la información registrada durante el vuelo para determinar exactamente cuáles eran las condiciones cuando el Boeing 767 inició su aproximación.
Un avión de 32 años
La aeronave también será sometida a un exhaustivo análisis técnico.
Se trata de un Boeing 767-300, un avión que originalmente fue construido como aeronave de pasajeros y que posteriormente fue convertido para operar como carguero. Según información preliminar, tenía aproximadamente 32 años de antigüedad y había sido convertido a configuración de carga en 2015.
Esto no significa que la antigüedad haya tenido relación con el accidente.
Precisamente por eso, una de las tareas de los investigadores será revisar el historial de mantenimiento, inspecciones, reparaciones y funcionamiento de los sistemas del avión, además de analizar los registros de la compañía operadora.
Un accidente que volvió a poner la seguridad del aeropuerto bajo la lupa
El avión no terminó simplemente fuera de la pista.
Después de superar el área de aterrizaje, atravesó una zona cercana al aeropuerto y terminó impactando contra varios vehículos, lo que convirtió el accidente en una tragedia que afectó también a personas que se encontraban en tierra.
Más de 60 unidades de emergencia y alrededor de 200 efectivos participaron en el operativo de rescate y control del incendio.
La magnitud del siniestro provocó además una interrupción importante de las operaciones en Miami International Airport durante una jornada especialmente intensa por el fin de semana del Labor Day.
Cinco víctimas y una investigación que recién comienza
Hasta el momento, las autoridades confirmaron cinco personas fallecidas y cinco heridas, tres de ellas en estado crítico.
Los investigadores deberán ahora reconstruir no solamente lo que ocurrió con la aeronave, sino también la secuencia de los impactos y la posición de los vehículos afectados.
La NTSB lidera la investigación y analizará los registros de vuelo, las condiciones meteorológicas, el estado de la pista, el mantenimiento de la aeronave y toda la información disponible para establecer qué ocurrió.
Miami espera respuestas
Mientras los equipos continúan trabajando en el lugar del accidente, todavía quedan muchas preguntas abiertas.
¿El avión aterrizó demasiado tarde sobre la pista? ¿La velocidad era la adecuada? ¿Influyeron las condiciones meteorológicas? ¿Hubo algún problema mecánico? ¿Funcionaron correctamente los sistemas de frenado?
Son interrogantes que todavía no tienen respuesta oficial.
Lo que sí está confirmado es la dimensión de la tragedia: cinco personas perdieron la vida y otras cinco resultaron heridas en uno de los accidentes aéreos más graves registrados recientemente en Miami.
La investigación de la NTSB y la FAA será ahora la encargada de reconstruir lo ocurrido y determinar si hubo una combinación de factores detrás de una tragedia que, en cuestión de segundos, transformó una tarde normal en el aeropuerto de Miami en una escena de emergencia.