Miami: La Vida Color de Rosa

Cada vez más se ven por las calles de la ciudad autos lujosos color rosa y no creo que sea por el estreno de Barbie o por la camiseta del nuevo club de Messi; sí es un color apropiado para definir esta magnífica ciudad tropical donde siempre reinaron los colores pasteles.

Metaforicamente «la vida color de rosa» resume bien lo que buscan miles de empresas y familias que deciden emigrar y establecerse por estas tierras.

Es cierto que la llegada de Messi y Shakira puso a la ciudad nuevamente en la tapa de los diarios, pero esta tendencia ya venía creciendo desde la pandemia, cuando miles de personas huían de sus hogares en lugares con cuarentena absoluta para refugiarse en un sitio con más libertad y vacunas de sobra.

Esta situación llevó a elegir este paraíso de playa y calor como el hogar de miles de familias de todo el país y del mundo, motivados por el trabajo remoto y una mejor calidad de vida.

Por su parte, nuevos emprendedores y empresas basaron su decisión de mudanza en las ventajas impositivas que ofrece el estado de la Florida. En el último año fiscal un 7%de las corporaciones de USA se trasladaron al Estado del Sol y lo que terminó de impulsar el mercado inmobiliario fué, sin dudas, la contratación de Messi por parte del Inter de Miami.

Los ojos del mundo miran a Miami que, repentinamente, se transformo en sede del deporte más popular del planeta y que ya se prepara para el próximo mundial de futbol.

Seguramente se preguntarán cuál es la contracara de este cambio demográfico y claro que la tiene: los precios suben por la demanda y esto deja afuera a mucha gente a la que le cuesta mantener el mismo nivel de vida que tenía antes de esta nueva etapa.

La vida color de rosa es costosa y muchos creen que Miami se convertirá en una ciudad para millonarios como New York y Los Angeles, donde el costo de vida deja afuera a gran parte de la población. Si bien en este país capitalista todo debe estar librado a la ley de la oferta y la demanda, no hay que descuidar a los trabajadores que son los que pueden sostener la oferta turística, gastronómica y de desarrollo inmobiliario.

Si la clase media no esta bien paga emigrará buscando nuevas oportunidades y la falta de mano de obra seguirá en aumento.

Este es el nuevo desafío provocado por una crisis de crecimiento imparable, que deberá ser tratada con equilibrio y buenas decisiones por parte del gobierno local. Ya en cierta franja de viviendas para familias trabajadoras, los precios se están acomodando y mientras las tasas de interés sigan altas para comprar, los alquileres seguirán siendo la única opción.

El mundo del Real Estate es muy sensible a los fenómenos sociales y siempre está ligados a los vaivenes políticos y económicos a los que hay que prestar mucha atención antes de invertir.

En la actualidad eventos artísticos o deportivos también influyen notablemente en los negocios inmobiliarios, y en Miami, lo han sabido desde hace tiempo.

Mercedes Martí

Periodista.

Lic. Bienes Raíces

Miami-Florida

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