Columbus Crew se impuso 2-1 ante Inter Miami en Ohio, en un partido cargado de polémicas, protestas y un final inesperado. Messi volvió a dejar su sello con un golazo de tiro libre, pero el equipo de Miami terminó pagando caro un partido que tuvo todos los condimentos.
Hay partidos que se pierden. Y hay partidos que dejan la sensación de que pudieron terminar de otra manera. Para Inter Miami, la noche en Columbus tuvo un poco de todo: un golazo de Lionel Messi, decisiones arbitrales que generaron fuertes reclamos y un golpe durísimo en el último suspiro.
El conjunto de Miami cayó 2-1 ante Columbus Crew, como visitante, por la MLS. El resultado llegó sobre el final, cuando Jamal Thiaré apareció en tiempo de descuento para marcar el tanto que terminó inclinando definitivamente la historia para los locales.
Messi, otra vez Messi
Cuando Inter Miami necesitaba una respuesta, apareció el número 10.
A los 33 minutos, Lionel Messi ejecutó un tiro libre con una precisión extraordinaria: zurdazo con rosca, casi sin ángulo, buscando el segundo palo y dejando sin respuesta al arquero del Crew. Una verdadera obra de arte para establecer el 1-1.
Una vez más, Messi convirtió una pelota parada en una oportunidad de espectáculo. Un gol de esos que explican por qué, incluso en una noche complicada, todas las miradas terminan inevitablemente sobre él.
Una noche caliente para el arbitraje
Pero el partido también quedó marcado por las decisiones de Víctor Manuel Rivas, que fueron motivo de reclamos durante el encuentro.
A los 11 minutos, Inter Miami reclamó una posible mano dentro del área de Columbus. La jugada no fue sancionada y tampoco derivó en una revisión del VAR. Más tarde, Rivas sí sancionó penal para el conjunto local luego de revisar una infracción sobre Josef Martínez. El venezolano convirtió desde los doce pasos para poner el 1-0.
Las decisiones dejaron a los jugadores de Miami visiblemente disconformes y alimentaron una sensación de frustración que acompañó al equipo durante buena parte del partido.
Más allá de las interpretaciones de cada jugada, el arbitraje terminó siendo uno de los grandes protagonistas de una noche en la que Inter Miami sintió que varias decisiones no jugaron a su favor.
Y cuando parecía que terminaba en empate…
El empate parecía encaminado. Messi había puesto nuevamente a Inter Miami en partido y el equipo buscaba rescatar al menos un punto de su visita a Ohio.
Pero el fútbol volvió a demostrar que no se termina hasta el último segundo.
En el 90+8, Jamal Thiaré apareció para marcar el 2-1 y desatar la fiesta del Columbus Crew. El golpe llegó prácticamente sobre la línea de llegada y dejó a Inter Miami sin margen de reacción.
Una derrota dolorosa para un equipo que llegaba con una gran campaña como visitante y que había conseguido sostener un rendimiento muy sólido fuera de casa durante la temporada. MLS había destacado antes del encuentro que Miami tenía el mejor registro visitante de la liga.
Una derrota que deja bronca
Inter Miami se vuelve de Columbus con las manos vacías, pero también con varios temas para analizar.
Messi volvió a aparecer con una pincelada de otro planeta. El equipo compitió fuera de casa, pero terminó pagando caro los detalles, las decisiones polémicas y un gol en el último suspiro.
Porque cuando está Messi, siempre hay espectáculo.
Pero esta vez, el espectáculo no alcanzó para evitar el golpe.
Columbus 2 – Inter Miami 1.
Una noche de fútbol, polémica y frustración que terminó con una postal difícil de digerir para los rosados: Messi haciendo magia y el resultado escapándose en el último segundo.