
Inter Miami CF consiguió su primera victoria en el NU Stadium tras imponerse 2-0 ante Portland Timbers, en una noche donde el alivio por el resultado terminó mezclado con tensión en las tribunas.
El equipo de Lionel Messi fue protagonista absoluto del partido: abrió el marcador a los 31 minutos y lideró a las Garzas en un primer tiempo sólido, que se cerró con el segundo gol de Germán Berterame a los 42.
Inter Miami dominó gran parte del encuentro, con control de pelota y momentos de buen fútbol, ante un Portland que nunca logró meterse del todo en partido.
Pero el final subió la temperatura.
Desde las tribunas, parte de la hinchada empezó a cantar exigiendo que los jugadores se acerquen a saludar, en un claro reclamo de conexión con el equipo. Sin embargo, dentro del campo la reacción fue otra: tanto Messi como Rodrigo De Paul mostraron gestos de confusión y aparente molestia, interpretando inicialmente el cántico como un reproche o incluso un insulto.

El momento generó ruido inmediato y se viralizó en redes, aunque luego la situación se fue aclarando.
Más allá de la victoria y de romper la “maldición” en el nuevo estadio, el partido deja una sensación clara: Inter Miami gana… pero el vínculo con su gente sigue siendo tan exigente como emocional.