Claramente, cada día la esperanza se renueva, y si bien el universo del hincha es una topadora de ilusiones irrefrenable, cabe hacer oportunos analisis a la hora de evaluar cada cotejo deportivo. Ayer, sábado 1 de julio, y para una innumerable parcialidad de seguidores del fútbol argentino en Florida (ya sea propiamente argentinos como de diferentes partes del mundo), se disputó el encuentro deportivo que enfrentó a River Plate y Barracas Central, en el país del sur de los Campeónes del Mundo.
El campeonato de la Liga Profesional continua expectante. Fuera de estar a la altura del rendimiento de las últimas presentaciones, el equipo de RIVER PLATE dejó escapar una coportunidad clave. El Dt Martin Demichelis realizó rotación de jugadores, y perdió contra Barracas Central, donde más allá de un juego deslucido, tuvo un terreno de juego poco propicio para desarrollar toda la eficacia que nos tiene acostumbrados en los últimos tiempos.
Faltando cinco fechas para la finalización del Torneo y con varios puntos de ventaja, el resultado de ayer continúa generando ilusiones a sus más inmediatos perseguidores. El líder del certamen estuvo ausente de manera inesperada en su primera presentación (en la era profesional) en el Estadio Claudio Tapia, extrañamente brilló por su ausencia, y Barracas Central pudo lograr un histórico triunfo.
Sucedió que RIVER venía arrasando a sus rivales en el torneo local y en la primera fase de la Copa Libertadores de América. Pero en la tarde, mostró una cara diferente, pálida y desdibujada, con una rotación que Martin Demichelis, como bien lo expresó en la posterior conferencia de prensa, sintió necesario realizarla desde lo físico y lo mental, pero que desde lo futbolístico no funcionó, dejándole muchas dudas a futuro.
Más allá de que las chances de salir campeón permanezcan intactas, no podrá lograrlo de cara a la proxima presentación frente al equipo de Colón de Santa Fé, evento a disputarse el próximo miércoles 5 de Julio en el Monumental de Nuñez, actualmente, renombrado como Más Monumental dado su titánica renovación, la que lo catapulta a ser considerado, el estadio más grande de Sudamérica.
Cuando el técnico dice que le sobran apellidos para armar la lista de concentrados, tiene razón. Se ocasionan problemas cuando esos jugadores que tienen poca competición se juntan en equipo; sucedió en anteriores presentaciones, como en la ocasión en la que enfrentó al equipo de Atlético de Tucumán.
En la tarde de ayer, repitió nueve jugadores de aquel enfrentamiento al que hacemos referencia. Las rotaciones de Maidana, Elías Gómez, Pardela, y Rondón dejaron claras muestras que no están a la altura. Demostrando falta de futbol y confianza, dejando evidencias que cuando se entremezclan con los titulares, las diferencias son abismales.
El sistema táctico inicial, tratando de aprovechar un campo de juego con espacios reducidos, favoreció al conjunto local, donde Paradela y Palavecino los encargados de crear el juego, no tuvieron la creatividad necesaria.