La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) aplicó por primera vez una nueva normativa que permite impedir la comercialización de equipos que incorporen componentes electrónicos de empresas consideradas un riesgo para la seguridad nacional.

Estados Unidos dio un nuevo paso en su estrategia para reforzar la seguridad tecnológica. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) bloqueó dos dispositivos electrónicos que contenían chips fabricados por HiSilicon, una filial de la compañía china Huawei, en la primera aplicación de una normativa que amplía las restricciones más allá de los productos completos.
La medida, anunciada el jueves 22 de octubre, afecta a una cámara para el tablero de vehículos —conocida como dashcam— y a un transmisor inalámbrico de video. Ambos equipos fueron impedidos de obtener la autorización necesaria para su comercialización en el mercado estadounidense, según informó la agencia reguladora.
El foco está puesto en los componentes electrónicos
El aspecto central de esta decisión es que las autoridades estadounidenses ya no limitan sus controles a los dispositivos fabricados íntegramente por compañías incluidas en su lista de entidades consideradas un riesgo para la seguridad nacional. Con las nuevas reglas, también pueden rechazar equipos de otros fabricantes cuando incorporan determinados componentes de hardware producidos por esas empresas.
En este caso, los dispositivos contenían chips de HiSilicon, una subsidiaria de Huawei. Según la FCC, la propia compañía promociona estos componentes para aplicaciones de vigilancia e indica que cuentan con algoritmos integrados de detección de rostros humanos.
La agencia considera que la presencia de este tipo de tecnología en dispositivos de video plantea riesgos de seguridad que justifican impedir su autorización.
Una normativa para cerrar vacíos regulatorios
La nueva regulación entró en vigor el 13 de octubre de 2026 y busca cerrar una brecha en los mecanismos de control que permitía que ciertos productos incorporaran componentes de empresas restringidas sin quedar necesariamente alcanzados por las mismas prohibiciones.
Hasta ahora, las limitaciones existentes sobre equipos de compañías incluidas en la denominada Covered List de la FCC no impedían de manera general que otros fabricantes obtuvieran autorizaciones para dispositivos que utilizaban determinados componentes de esas empresas.
Con el nuevo marco regulatorio, la comisión puede denegar la autorización de equipos que incorporen componentes electrónicos inteligentes comprendidos en las restricciones, aunque el producto final haya sido fabricado por otra compañía.

La medida se aplica a nuevas solicitudes de autorización y contempla excepciones para determinados trámites que ya estaban en curso cuando la norma entró en vigor.
La seguridad nacional, en el centro del debate tecnológico
El presidente de la FCC, Brendan Carr, sostuvo que los dispositivos de video que incorporan chips de vigilancia producidos por entidades incluidas en la lista de restricciones representan un riesgo inaceptable para la seguridad nacional, según declaraciones difundidas por la agencia.
La decisión se inscribe en una política más amplia de Estados Unidos destinada a limitar la presencia de determinadas tecnologías extranjeras en sus redes y sistemas de comunicaciones, especialmente cuando las autoridades identifican posibles riesgos para la protección de datos y la infraestructura crítica.
Huawei ya se encontraba bajo restricciones estadounidenses por motivos de seguridad nacional. Sin embargo, la novedad de esta medida es su alcance sobre componentes específicos que pueden estar incorporados en productos comercializados bajo otras marcas.
El caso también pone de relieve la importancia de conocer el origen de los componentes que integran los dispositivos electrónicos, en un mercado global en el que un mismo producto puede reunir tecnología desarrollada y fabricada por distintas empresas.
Por el momento, la FCC no identificó públicamente a los fabricantes ni los modelos comerciales de los dos dispositivos bloqueados. Tampoco se informó de manera concluyente que los equipos hubieran sido utilizados para realizar tareas de espionaje: la decisión se basa en los riesgos de seguridad asociados a los componentes detectados.
Con esta primera aplicación de la nueva normativa, Estados Unidos amplía sus herramientas de supervisión sobre el mercado tecnológico y establece un precedente para el control de componentes electrónicos considerados sensibles.