La cantante fue sentenciada a libertad condicional tras un incidente ocurrido en California; ya se encuentra en tratamiento voluntario.

La estrella del pop Britney Spears se declaró culpable este jueves de conducción imprudente en el marco de un caso por manejar bajo los efectos del alcohol, luego de haber sido detenida el pasado 4 de marzo por agentes de la Patrulla de Caminos de California en una autopista del sur del estado.
La artista, de 44 años, fue sentenciada este lunes a 12 meses de libertad condicional por el Tribunal Superior del Condado de Ventura, donde se llevó adelante el proceso judicial. Al tratarse de un delito menor, no fue obligada a comparecer en persona durante la audiencia, y su ausencia no tiene consecuencias legales.
La acusación formal presentada por la fiscalía incluyó un único cargo menor, tras el arresto ocurrido en una zona cercana a su residencia en el condado de Ventura, una región costera ubicada a unos 110.000 habitantes y a aproximadamente 70 millas del centro de Los Ángeles.
Según fuentes cercanas al caso, Spears ingresó de manera voluntaria en un centro de tratamiento por abuso de sustancias poco después del incidente. Sus representantes no han realizado declaraciones públicas sobre el proceso judicial ni sobre su situación actual.
En declaraciones previas, un vocero de la artista había calificado su comportamiento como “injustificable” y sostuvo que la situación podría representar un punto de inflexión para impulsar cambios importantes en su vida personal.
Por el momento, no se ha confirmado si la cantante continuará con apariciones públicas o compromisos profesionales mientras cumple con las condiciones de su libertad condicional.