Miami, Florida. A menos de dos semanas del primer partido de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en Miami, el escenario que vive el sector hotelero dista mucho de las proyecciones optimistas que se manejaban meses atrás. Lejos de las habitaciones agotadas y las tarifas récord que muchos anticipaban, varios hoteles y propiedades de alquiler a corto plazo se han visto obligados a reducir sus precios para atraer visitantes.

La situación ha sorprendido a empresarios y operadores turísticos que esperaban una avalancha de reservas con la llegada del evento deportivo más importante del planeta.
Uno de ellos es Mitch Novick, propietario del Sherbrooke Hotel en South Beach, quien decidió bajar drásticamente sus tarifas después de notar que las habitaciones no se estaban reservando al ritmo esperado.
“Bajé mis tarifas. Creo que ayer tuve 10 reservas; 12 el día anterior, la mayoría de ellas para junio y julio”, explicó Novick. El empresario redujo el precio de sus habitaciones de 499 dólares por noche a apenas 179 dólares, una estrategia que comenzó a generar resultados inmediatos.

La situación se repite en otros establecimientos del sur de Florida. Amy Faulkner, directora de ventas del Atlantic Hotel en Fort Lauderdale Beach, reconoció que la realidad está lejos de las expectativas iniciales.
“No ha sido la experiencia idílica que esperábamos tener”, afirmó. Aunque destacó una fuerte demanda para los partidos de Brasil y Colombia, admitió que el resto de los encuentros no está generando el interés que el sector esperaba.
“En cuanto al resto de los partidos, el panorama no luce favorable para nosotros”, señaló.
Una revisión reciente de las principales plataformas de reservas muestra que numerosos hoteles continúan ofreciendo descuentos y promociones especiales, mientras que son pocos los que exhiben el tradicional cartel de “agotado”.
Sin embargo, los expertos consideran que todavía es prematuro sacar conclusiones definitivas. Se estima que cerca de 600.000 visitantes llegarán al sur de Florida durante el Mundial, una cifra que podría impulsar la ocupación hotelera a medida que se acerquen las fechas de los partidos y los aficionados definan sus planes de viaje.
Por ahora, la esperada bonanza económica que muchos funcionarios y líderes locales promocionaron como uno de los grandes beneficios del torneo todavía no se refleja en los niveles de ocupación. Mientras tanto, los hoteles apuestan a una estrategia simple: bajar precios para llenar habitaciones antes de que comience la fiesta mundialista.